El litoral de
la Costa Brava se extiende por unos doscientos kilómetros de costa desde
Blanes hasta Portbou, en la frontera con Francia.
A pesar de presentar una
costa rocosa y abrupta (de ahí su nombre), de pronto el paisaje se
suaviza y deja ver unas playas amplias, donde se pueden realizar una gran
variedad de deportes náuticos.
El Maresme es la comarca costera que
antiguamente se denomino Costa de Levante. El equilibrio entre el mar, el
llano y la montaña condiciona un paisaje suave y sereno.
Amplias playas
de arena gruesa alternan a lo largo de la costa con otras mas reducidas,
permitiendo la practica de toda clase de deportes náuticos.